La zona norte de la provincia de Alicante es visitada anualmente por miles de ciudadanos europeos, tanto en el soleado verano como en el templado invierno. Los atractivos naturales de esta privilegiada región son infinitos, desde los acantilados de Jávea, hasta las playas de fina arena de Denia, Calpe o Benidorm, pasando por la vegetación que nos ofrecen los valles de Jalón o de Guadalest.